
Todo acabó - Capitulo 3
Me senté en el auto, traté de respirar y calmarme, pero fue en vano. Golpeé con mis manos el volante y chillé lanzando al aire toda esa rabia que sentía en mi interior. Las lágrimas no dejaban de brotar por mis mejillas, mis ojos ardían al igual que toda mi piel. Llevé mis manos a la cabeza.
¿Como es que pasó todo esto? ¿Cómo es que dejamos vencernos tan fácil? Yo lo amaba, aún lo hago, y lo que más me duele, es que él no lo hace de la misma manera de la que yo lo hago. ¿Alguna vez me amó de la misma forma?
De pronto, vino a mi mente el momento cuando volvía a verlo, cuando escuché su voz nuevamente, cuando corrí a sus brazos, el me abrazaba de la misma forma, nos besamos, ese beso había sido tan nuevo, tan fuerte, tan verdadero. Louis fue, es y será el amor más verdadero que he tenido, y yo siempre seré suya.
¿A dónde voy ahora? Siento un vacío tan grande dentro de mi. Mi temor es saber si viví en un mar de mentiras. Negué con la cabeza. Louis si me había amado, quizás aún lo hace.
Miré por la ventana de a mi lado y veo a Louis desesperado abriendo la puerta del estacionamiento mirando hacia mi. Me llené de coraje, no dejaría que me lastimara de esa forma, sequé mis lágrimas, traté de calmarme y apreté el acelerador, escapando de ahí y dejando atrás a Louis.
No sabía a donde iba. Si iba a alguna casa de alguna amiga, sería fácil para él encontrarme. Revisé en mi bolso si tenía dinero, probablemente me haría bien quedarme una noche en un motel, al día siguiente podría visitar a mis amigas.
Estacioné mi auto y bajé directo a la recepción del motel más cercano. Pagué por una habitación y luego entré a esta.
Tenía paredes color cobre, una cama matrimonial blanca y muebles de madera. No era una gran decoración, tampoco buscaba una muy decorada si solo me quedaba una noche.
Dejé mi pequeña maleta en la orilla de un mueble y me acosté en la cama. Comencé a llorar nuevamente.
Las lágrimas comenzaban a brotar por mis ojos nuevamente. ¿Por qué era todo esto tan difícil de llevar? ¿No podía simplemente olvidar todo? De pronto, volvía a caer en ese depresión. Abracé mis piernas y escondí mi cabeza en ellas.
Me imaginaba una vida entera con Louis, eramos tan felices juntos, y de un momento a otro, todo se desvaneció en nuestras caras. Mi mundo se había derrumbado. Louis había cambiado tanto estos meses, él y sus amigos. Los únicos que salvaban eran Zayn, Niall y Harry, quien aún seguía siendo mi mejor amigo y se mantenía tan real como siempre. Lo extrañaba y lo necesitaba ahora. Miré mi teléfono, pero me negué a realizar una llamada.
¿Qué haré mañana cuando me tenga que ir? ¿A dónde voy? Volví a mirar aquel aparato, lo tomé y busqué un número. Cuando lo encontré, decidida apreté el botón para llamar.
- ¿Diga? - dijeron en la otra linea. Mi respiración se cortaba, comencé a llorar más de lo que lloraba, sin parar. Estaba agitada - ¿Diga? - volvía a repetir esa voz tan dulce y que extrañaba escuchar.
- ¿Mamá? - dije. Se provocó un silencio y luego contestó en tono preocupado.
- ¡_____! ¿Qué te ocurre? ¿Estás llorando?
- Mamá, te necesito, te necesito más que nunca, quiero un abrazo tuyo, quiero escuchar tu voz, quiero tus caricias, tus consejos, quiero abrazarte. Mamá, quiero estar contigo. Estoy sufriendo - volvía a llorar.
- Hija, tranquila, respira, intenta calmarte. ¿Qué pasó? - pregunta. Intenté calmarme.
- Pasó que me enamoré, eso pasó, y ahora - tragué saliva - ahora estoy sufriendo porque nuestro amor ya se acabó. Todo cambió. Mamá, él era mi todo y ahora es mi nada.
- Oh, hija - sentí como respiraba aun preocupada - son etapas de la vida, esas situaciones te enseñan cosas, y las cosas pasan por algo querida. ¿Estás con él ahora?
- No, lo dejé.
- Déjalo, si él realmente te ama, te va a buscar. ¿Dónde estas ahora?
- En un motel, pasando la noche - contesté - Mamá, ¿Crees que sería bueno irme a tu casa? Te necesito.
- Si tu lo prefieres así, puedes venir. Las puertas de esta casa están abiertas para ti. Sabes donde vivo, esta era tu casa antes, sabes llegar.
- Te llamo cuando esté por tomar el avión - dije - Te quiero, y gracias.
- Nos vemos, hija. Yo también te quiero, ____.
- Chao.
- Adios.
Terminé la llamada y suspiré. ¿Ahora que iba a hacer? Como me despediría tan rápido de todos.
Miré la hora y ya eran cerca de las cuatro de la mañana. Estaba cansada, pero sabía que mi tristeza, mi rabia y mi dolor no me dejarían dormir. Busqué algún papel en mi bolso, solo encontré una pequeña hoja blanca y comencé a escribir.
“Espero que estén todos. Me dieron los mejores momentos de mi vida y les agradezco por eso, pero creo que ya es tiempo de tomar otro camino.
Quizás todo abría sido distinto si muchas cosas no hubiesen pasado, pero simplemente pasaron. Y como dice mi mamá, las cosas pasan por algo.
No soy de escribir largas cartas y probablemente cuando ustedes estén reunidos escuchando cada una de mis palabras yo ya voy a estar camino a algún lugar creando un nuevo comienzo. No se preocupen por mi porque yo voy a estar a salvo, voy a estar cuidada y seguramente me voy a sentir mucho mejor de lo que me siento ahora, pueden extrañarme, tienen el derecho de hacerlo, pero volveré, lo haré cuando yo ya pueda hacerlo.
Los voy a extrañar mucho porque ustedes fueron mis mejores amigos y nunca, nunca los olvidaré por todo lo que me han dado y por todo lo que me hicieron sentir en esos buenos y malos momentos. Los quiero mucho, les deseo lo mejor y sigan tal cuales son, no cambien nunca.
- _____ Malik”
Doblé el papel y lo guardé en mi bolso. Activé el despertador temprano debido al montón de cosas que debía hacer. El resto del tiempo que me quedaba lo utilicé para dormir, o al menos eso intenté.




Tell me they wouldn’t be the most fucking adorable couple in the world. I dare you.

